La salud es uno de los aspectos más delicados cuando se trata del cuidado de nuestros pequeños. Es elemental que gocen de un buen estado de salud para que desarrollen sus capacidades cognitivas de la mejor manera posible. Así mismo, es de mucha importancia que los niños dispongan de una buena salud auditiva, ya que es fundamental para que tengan un buen crecimiento. La pérdida auditiva también puede aparecer en la edad infantil. De hecho, por cada 1.000 nacimientos, se dan a luz entre 1 o 4 niños con problemas relacionados con la pérdida auditiva. Ésta puede ser muy perjudicial para los más pequeños, con lo que debemos saber cuándo y cómo aparece, además de la manera en les puede afectar.

La pérdida auditiva en bebés

Se trata de la etapa crítica en lo que se refiere a desarrollo de las capacidades auditivas. Que todo vaya según lo previsto marcará su estado de salud durante su infancia. En el caso de bebés, su desarrollo auditivo se marca por etapas, con lo que se debe estar muy atento al seguimiento que hace la criatura hacia los inputs sonoros.

Lo más difícil respecto a la pérdida auditiva en la infancia es la detección de los síntomas. Los niños no muestran signos explícitos de que algo va mal con su audición, sino que debe ser el adulto el que supervise el desarrollo de la criatura. Es fundamental intentar entender cómo los pequeños aprenden a oír. Si sabemos cómo lo hacen tendremos mucho ganado.

En el caso de los bebés, podemos medir su capacidad auditiva por la localización de los sonidos. Lo primero que aprenden los bebés a escuchar es la procedencia de un sonido. Por lo que lo más recomendable como padres es, cuando el bebé tiene 5 o 6 meses, ponerse detrás de él cuando mire de frente y hacer ruidos suaves detrás suyo. Si el bebé gira la cabeza es que su audición se está desarrollando sin contratiempos. Sin embargo, si se observa un retraso en la capacidad del bebé de localizar los sonidos, es recomendable realizar una visita a un especialista para que revise su audición.   

Indicadores de pérdida de audición en la infancia

Infancia saber niño problemas auditivos

Se debe prestar especial atención a las situaciones en las que el niño no responda adecuadamente a los sonidos. Una pérdida auditiva leve o en un solo oído no son sencillas de detectar, con lo que es necesario extremar la precaución. Además, si los niños sufren de problemas relacionados con la pérdida auditiva tendrán también problemas de aprendizaje, ya que el oído es elemental en esa fase de desarrollo cognitivo.

Si el desarrollo del lenguaje y el habla no siguen su curso habitual puede ser una señal de que el pequeño sufra de pérdida auditiva. Sin embargo, hay otros signos que nos avisan de que algo no va bien con su oído:

  • Si el pequeño se sienta delante del televisor, incluso cuando el volumen es muy alto. Eso indicaría que no oye como es debido.
  • Cuando no reacciona a los inputs sonoros fuertes, como por ejemplo las caídas de objetos contundentes al suelo.
  • Si el pequeño se asusta o sorprende cuando se da cuenta de que le han llamado, sea cuál sea el nivel de ruido en la sala.
  • Cuando no se da cuenta de que alguien a quién tiene a la vista le está hablando. Este hecho se agrava si no hay distracciones por parte del pequeño.
  • Si sube el volumen del televisor o de otros aparatos de reproducción de sonido a niveles excesivos.
  • Cuando se cambia de un lugar a otro constantemente el auricular del teléfono fijo o móvil.

Si detectas alguno de estos problemas en tu hijo, es recomendable que hagas una visita a un especialista para que determine si sufre de pérdida auditiva. Medir la audición, sobretodo de los más pequeños, les librará de problemas en el futuro. Detectar a tiempo la pérdida auditiva les garantizará un buen crecimiento.

Medir la audición de mi pequeño