Es posible que conozcas a alguna persona que siempre ha tenido infecciones en el oído por sumergirse en el agua y que siempre ha usado tapones para evitarlo, o incluso evita sumergirse. ¿Pero por qué hay personas más propensas a tener otitis por el agua? Te lo contamos en este artículo.

Otitis por el agua

A las infecciones en el oído provocadas por el agua u otros residuos relacionados con ésta, se les suele llamar “oído de nadador” u otitis externa. Estas infecciones suelen producirse cuando el agua se queda atrapada en el oído y produce humedad en su interior, favoreciendo el desarrollo de hongos y bacterias. Si una persona ha sufrido alguna vez este tipo de otitis es fácil que le vuelva a pasar en un futuro, sobre todo si le afecta alguno de los siguientes factores:

  • Tener un conducto auditivo muy estrecho.
  • Tener un conducto auditivo peludo.
  • Tener tapones de cera, especialmente si se usan elementos como bastoncillos de algodón, que empujan el cerumen hacia dentro del conducto auditivo.
  • Tener diabetes, VIH o el sistema inmune debilitado. En el caso de estas personas, las infecciones pueden llegar a ser graves y propagarse a los huesos del canal auditivo y la base del cráneo. 

Aún así, hay formas de protegerse de los efectos del agua en los oídos, la más efectiva es el uso de tapones de baño.

Tapones para prevenir otitis

Los tapones de baño son la mejor opción para evitar otitis, aunque también se pueden usar si se está en proceso de curación de una infección que no se ha podido prevenir o después de alguna intervención, como las que se hacen para poner drenajes timpánicos. Existen muchos tipos de tapones de baño, pero para que sean totalmente efectivos deben sellar el oído para que no le entre nada de agua. Eso sí, ningún tapón de baño está pensado para sumergirse más de 1,5 metros y no se recomienda que los lleven las personas sanas, ya que pueden producir tapones de cera si se usan en exceso y provocar infecciones.

Tipos de tapones de baño

Los mejores son los hechos a medida o los moldeables. Los hechos a medida pueden ser una muy buena opción, especialmente para los adultos, pero en el caso de los niños será necesario que se vayan renovando a la vez que van creciendo. En el caso de los moldeables, existen los de masilla de silicona, que se adaptan muy fácilmente al canal externo y son fáciles de poner. Por otro lado, también hay los ergonómicos de plástico blando, que también encajan muy bien en las orejas y suele haber uno específico para cada una.

tapones ergonómicos para los oídos
Tapones ergonómicos

Algunos de esos tipos de tapones pueden llevar látex y afectar a las personas alérgicas, en ese caso es mejor decantarse por los tapones de silicona, ya que suelen ser hipoalergénicosEn el caso de los de silicona, también existen los no moldeables, que son fáciles de limpiar y reutilizables, aunque no encajan bien en todos los oídos y si se lleva gorro de natación pueden ser más molestos de llevar.

Tapones de silicona no moldeables
Tapones de silicona no moldeables

Algunas personas utilizan otros tipos de tapones, como los de espuma, pero la mayoría están pensados para evitar el ruido y permiten que entre agua y la humedad en el oído, así que no son recomendables para nadar o para la ducha. 

A parte de cuidar tus oídos utilizando tapones contra el agua, también puedes seguir los consejos que te dimos en este artículo sobre cómo limpiarlos para evitar infecciones y la sordera. Aún así, si has seguido todas las precauciones para evitar infecciones y la sordera pero notas que has perdido audición, siempre puedes contar con las revisiones gratuitas que pueden hacerte nuestros especialistas. No esperes a que los síntomas vayan a peor y comprueba que todo vaya bien. 

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